El presente documento entrega orientaciones a las instituciones de educación superior para el diseño de estrategias y acciones que promuevan la interculturalidad de manera pertinente, sistemática y coherente con el marco normativo vigente, tanto en sus instrumentos de gestión, procesos académicos y estructuras organizacionales.
Se reconoce que la presencia de pueblos indígenas, del pueblo tribal afrodescendiente chileno y de personas extranjeras es heterogénea en el territorio nacional, lo que genera contextos sociodemográficos diversos. En consecuencia, la pertinencia exige la adecuación del quehacer institucional a la diversidad territorial y sociocultural, facultando un diálogo de saberes y cosmovisiones -respetuoso y simétrico-, en concordancia con el entorno regional y la composición de su matrícula.
Estas directrices no se limitan al cumplimiento formal de estándares regulatorios, sino que promueven una transformación institucional progresiva orientada a superar lógicas de asimilación homogéneas y avanzar hacia enfoques que reconozcan, valoren y gestionen la diversidad cultural presente en las comunidades educativas.



